domingo, 6 de julio de 2008

EL NUEVO ATENTADO V.I.P. DE MARCOS TARRE

No es un secreto para nadie mi afición por el Thriller y la novela negra, tanto la clásica como la contemporánea, y en este último subgénero literario, particularmente en Venezuela, debo mencionar muy especialmente a mi amigo Marcos Tarre Briceño (Nueva York, 1950). Entre ayer y hoy leí su nueva novela ATENTADO V.I.P., publicada por la Editorial Libros Marcados, y cuya primera edición (Abril de 2008), se encuentra casi agotada, por lo menos en las Librerías de Maracaibo. Fue interesante ver el regreso de su personaje estrella: el subinspector Gumersindo Peña, sagaz antihéroe criollo, de pocos escrúpulos y oscuro expediente, pero astuto y eficaz como nadie a la hora de resolver un crimen o un misterio. Después de 16 años desaparecido de la escena del crimen y de las novelas de Tarre, Gumersindo Peña reaparece retirado definitivamente de la DISIP (organismo de inteligencia y prevención venezolano), de la cual sale a raíz de los sucesos políticos de abril de 2002, tratando de sobrevivir a duras penas en una modesta firma de peritaje, avalúos y recuperaciones llamada Blanco & Peña, que se encarga principalmente de la recuperación de autos robados, en sociedad con ciertas compañías aseguradoras. Debido a una llamada de su amigo y antiguo jefe, el Comisario Ferrer, el protagonista asume el rol temporal de guardaespaldas de un importante empresario; Virgilio Istúriz Padilla (de ahí las siglas VIP), quien junto a sus socios lo complica en un simulado intento de magnicidio, del cual Peña es inocente, y que tendrá que evadir con toda su astucia policial y callejera; todo un contexto criminal aderezado con tráfico de dólares en maletines, prostitución, negocios turbios de las transnacionales e instituciones bancarias, y otros elementos típicos tanto del hampa común como de la organizada. En todas las novelas de Tarre (a excepción de BAR30) está siempre presente el elemento conspirativo, personificado en grandes empresarios, corporaciones, altos oficiales, diplomáticos, ministros, etc. que de alguna u otra manera se coaligan para obtener beneficios en medio de las crisis políticas y económicas. Hay ciertos detalles en la novela, que inevitablemente hacen flashback a otras novelas del autor, como el personaje de Jhonderca (muy parecida físicamente a la Detective Lorena Mavarez de Sentinel 44), las prácticas y torneos de tiro de combate en una hacienda, y la Cervecería de Don Erasmo en La Candelaria (Colt Commando 5.56), así como otros emblemáticos e infaltables, como el Inspector Germano de la DIM, alias Plumrose (Inteligencia Militar), quien siempre aparece providencialmente en ayuda de Gumersindo Peña, así sea en pocas páginas.
Sexo, armas, drogas, corrupción; conspiración política, económica y militar; todos estos elementos conforman a ATENTADO V.I.P. como una novela policial interesante, que atrapa al lector durante sus 156 páginas, aún sin tener la categoría de Thriller (como las anteriores de Tarre Operativo Victoria y Bala Morena; mis favoritas) y que refleja en su contexto sociocultural, aunque de manera superficial, las grandes crisis de la Venezuela contemporánea, expresadas además en los soliloquios y avatares de su protagonista. Sólo me queda una duda, al final de la lectura de una noche y una mañana ¿Estaría el excomisario Ferrer (exiliado en Miami) al tanto de la conspiración cuando llamó a Peña para que custodiara a Istúriz? Dudas que quedan en el camino, y que a lo mejor serán resueltas en una nueva aventura de Gumersindo Peña...

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